Levante y Girona se miden en una jornada 27 clave para ambos. Los locales pelearán por realizar de su estadio un fortín con una segunda victoria sucesiva , mientras que el cuadro catalán llega con la misión de puntuar para consolidar su posición en medio de la tabla.
El equipo comandado por Luís Castro desea hallar su segunda victoria en el Ciutat de Valencia después de la enorme segunda parte frente al Alavés y de los dos tantos de Carlos Espí. A 5 puntos tiene la salvación ahora mismo el Levante, cosa que puede reducirse si alcanzan la victoria.
El optimismo ha vuelto al Ciutat y sus aficionados ya creen en la salvación. El aparato se sujeta al calendario en casa , donde los rivales van a ser de la parte inferior de la clasificación y todo pasa por sacar excelente resultados en orriols.
El resurgir del grupo granota tiene nombre propio: Carlos Espí. El canterano se convirtió en la enorme esperanza de la afición tras su doblete frente al Alavés, probando un olfato goleador y un juego aéreo que han devuelto la fe al Ciutat. Junto a él, la figura de Paco Cortés en la banda izquierda se volvió innegociable; su capacidad para afrontar y generar desequilibrio es el motor que necesita el ataque de Luís Castro. En la defensa, el liderazgo de Dela es primordial para mantener al grupo. Su contundencia protectora y su excelente salida de balón dejan al Levante replegarse con orden y publicar ataques rápidos. En un partido donde el Girona exigirá máxima concentración, la jerarquía de Dela en el eje de la zaga va a ser la parte más importante para frenar las acometidas catalanas y dar seguridad a sus compañeros.
El último partido ante el Alavés deja claro que Carlos Espí necesita la titularidad, que Iván debe tener otro delantero a su lado y que Paco Cortés tiene que ser indispensable en banda izquierda. El aparato regresa a tener elecciones y todo el mundo parece conectado.
Bajo el mando de Luís Castro, el Levante ha recuperado la valentía táctica. Su administración del vestuario y la apuesta decidida por los jóvenes fueron claves para devolver la identidad competitiva a Orriols.
El Levante no pasa por su mejor momento en lo que se refiere a la disponibilidad de sus players. Carlos Alvarez estará un mes de baja tras el partido ante el Alavés. Además , Luís Castro confirmó en rueda de prensa que Raghouber no va a entrar en convocatoria por unas afecciones. No obstante , Pablo Martínez puede entrar en convocatoria después de múltiples partidos sin jugar. Tanto Elgezabal como Brugué prosiguen sin estar libres.
El Girona FC afronta la día 27 con un propósito claro: los tres puntos que le dejen establecerse definitivamente en la mitad de la clasificación y comenzar a soñar con objetivos más altos. Tras una temporada de avatares , el grupo catalán viaja a Valencia a sabiendas de que se enfrentará a un contrincante herido pero extremadamente animado.
En el esquema de Míchel, el peligro comienza y termina en Vladyslav Vanat. El delantero ucraniano todavía es la referencia absoluta arriba; su aptitud para encontrar espacios y su efectividad de cara a puerta, como demostró anotando frente al Celta, lo transforman en la mayor amenaza para la zaga levantinista. En la salón de máquinas, el timón lo lleva Ounahi, cuya visión de juego y pausa son escenciales para que el Girona mantenga la posesión y fatigue al contrincante. Finalmente , la seguridad atrás recobra un pilar básico con la vuelta de David López. Su veteranía y liderazgo en el eje de la defensa van a ser determinantes para frenar el ímpetu de los jóvenes talentos del Levante y garantizar que el aparato sostenga el orden defensivo, permitiendo al equipo volcarse al ataque con garantías para buscar los tres puntos.
El Girona viaja a Valencia con la urgencia de cerrar la herida abierta en la última día. La derrota por 1-2 en oposición al Celta de Vigo en Montilivi fue un jarro de agua fría, singularmente al notar cómo se escapaba un partido que empezaron ganando merced al gol de Vladyslav Vanat. Aquella remontada gallega, finalizada con un autogol de Vitor Reis, dejó al grupo de Míchel con la espina clavada y la necesidad de recuperar lo que se escapó de casa. En el Ciutat de València, el grupo catalán no solo busca los tres puntos para asentarse en la región apacible , sino más bien asimismo demostrar que la falta de contundencia en las áreas del último fin de semana fue solo un accidente y que su fútbol asociativo todavía es garantía de éxito.

