El Sevilla FC logró empatar un derbi que parecía tener perdido al reposo y dejó a los béticos con la miel en los labios, tras una sección primera donde la superioridad de los locales fue manifiesta. Los de Pellegrini se creyeron poseerlo todo hecho con el 2-0, pero la segunda mitad no tuvo nada que ver con la primera. Las entrada de Oso en la banda zurda cambió completamente el partido, que pasaron a dominar los de Almeyda, quienes a la postre lograron un meritorio empate (2-2) que no les impide firmar la peor serie de su historia en los derbis, ya que solo han ganado uno de los ocho últimos, lo que jamás antes había ocurrido.
Las diferencias entre un equipo y otro son en la actualidad considerabes y próximamente comenzaron a quedar reflejadas sobre el campo. A los quince minutos Ez Abde efectuó una sensacional jugada por su banda, metiéndose hasta la línea de fondo, rebañando el balón y sirviendo un pase de la desaparición que en primera instancia remató el Cucho y luego Antony de chilena para llevar el delirio al estadio de La Cartuja, que debutaba en partidos de máxima rivalidad y lo logró teñido de los colores verdiblancos.
Por entonces el Sevilla ahora llevaba siete faltas cometidas, incapaz en todo momento de frenar el caudal juego de los béticos, que manaba de un Fornals metidísimo en el partido y dos puñales en las bandas como Antony y Abde, que se agradaron sobre el verde y desarbolaron con suma sencillez a la frágil zaga nervionense.
2 remates blandos de Akor Adams (21’) y Sow (31’) fue todo el bagaje de los de Almeyda, que en el final se quedó viendo el partido en el autobús, aparcado en los sótanos del estadio, pese a que trató de colarse en los vestuarios, lo que finalmente no logró.
El Betis no precisó muchas llegadas para probar que tiene veneno en las contras. Y en el 38’, una especial salida desde atrás elaborado al toque por Antony, el Cucho y Abde acabó con asistencia del marroquí al recién llegado Álvaro Fidalgo para que el astur-mexicano se estrenara con su primer gol en los derbis y dejara al Sevilla contra las cuerdas.
Al descanso todo parecía sentenciado, pero solamente lejos de la realidad : los dos cambios introducidos por el técnico sevillista, al dar entrada a Oso y Ejuke en lugar de los desafortunados Suazo y Carmona en los costados logró que viéramos un partido completamente distinto. El Real Betis, en vez de proceder a por el tercero, se replegó en demasía , cedió el balón al rival y ahora fue incapaz de volver a salir a la contra con peligro , sobre todo porque Oso le ganó la partida a Antony. Pellegrini no supo tapar esa superioridad que se causó por la banda izquierda del ataque sevillista.
Alexis, al rematar un buen centro de Oso desde la izquierda entre los dos centrales, acortó distancias en el 62’, Vales evitó el 2-2 de Akor Adams en el 77’ y en el 84’ Isaac anotó el 2-2 que llevaba el delirio esta vez a la región de la aficiòn visitante tras una falta lateral -inexistente pero señalada por De Burgos- mal defendida por los béticos.
El partido ya hacía rato que era un toma y daca que para nada interesaba a los béticos, que en los compases finales lograron realizar el 3-2 con un remate de Abde (89’) al poste o encajar el 2-3 en otra acción de Akor Adams (91’) que sacó Llorente bajo palos con el portero batido.
El empate sostiene al Betis con seis puntos de virtud sobre el sexto y al Sevilla FC lo distancia en seis del descenso y lo deja a seis también de la zona europea con la que podía haber soñado en caso de victoria. Los verdiblancos, una vez más , no supieron ganar un derbi que parecían tener ganado. Nunca fueron capaces de ganar uno cuando han recibido al contrincante con doce o mucho más puntos de ventaja , como les ocurrió antes en 1996 (+18), 1997 (+39), 2001 (+12) o 2023 (+13).

