Cinco años después, la Real Sociedad regresa a una final de Copa del Rey tras vencer al Athletic Club (1-0) en el partido de vuelta de semifinales disputado en San Sebastián con un tanto de penalti transformado por Mikel Oyarzábal a diez minutos para el final tras una revisión del VAR tras un agarrón de Ruiz de Galarreta a Yangel Herrera. El conjunto easonense peleará por su cuarto título copero tras los de 1909, 1987 y 2020, y lo hará ante un Atlético de Madrid frente al que levantó su segunda corona hace 39 años en la Romareda en el momento en que se impuso en la serie de penaltis.
Real y Athletic no especularon en un partido donde se resistió el gol en un derbi que no defraudó, y donde los locales sumaron las oportunidades mucho más visibles frente a un grupo vizcaíno que mejoró con respecto a la ida, pero que se quedó lejos de una remontada que se esfumó con el tanto de Oyarzábal que materializó el dominio easonense.
La energía de la grada del Reale Arena enseguida conectó con el césped en un arranque de partido eléctrico, con una primera ocasión para el Athletic en el primer minuto con un remate de cabeza de Berenguer a pase de Iñak, y la contestación de la Real con un latigazo de Carlos Soler de falta que halló la mano de Alex Padilla.
Como ahora sucediera en el partido de ida en San Mamés, el aparato de Pellegrino Matarazzo, soportó la presión alta de comienzo del rival , para enfriar el empuje de los de Ernesto Valverde a partir de orden táctico, lo que hizo que los rojiblancos dieran un paso atrás mientras que Gonçalo Guedes volvía a ser el hombre mucho más incisivo del equipo txuri-urdin.
Fue precisamente el portugués el que asistió a Carlos Soler en la ocasión mucho más clara para la Real, pero Aitor Paredes evitó el remate del delantero local justo antes del descanso tras unos primeros 45 minutos donde unos cuantos errores de Aranburu en la salida de balón ha podido costarle carísimo a los de Matarazzo.
Con el encuentro y la eliminatoria en el filo de la navaja, Valverde movía ficha y daba entrada a Íñigo Ruiz de Galarreta por Rego mientras Matarazzo apostaba por Yangel Herrera y Pablo Marín en sustitución de Turrientes y Barrenetxea, intentando de ofrecer un agregado de energía que se materializó con dos remates de cabeza peligrosos del venezolano y otro de Jon Martín.
Un tiro de Mikel Vesga cuando ahora iba por detrás en el marcador fue el último razonamiento ofensivo de un Athletic que acabó cediendo con un penalti transformado por Mikel Oyarzábal señalado por el VAR por comprender que el agarrón de Íñigo Ruiz de Galarreta desequilibrara a Yangel Herrera en el remate.

